¿Por qué no deberías regalar animales en Navidad?

En este asunto siempre vamos a ser contundentes, nunca hay que considerarles como un obsequio. Su llegada a casa debe ser producto de una decisión reflexionada. Pero, si hay una opción especialmente problemática esa es regalar animales en Navidad. Y es que a todos los inconvenientes generales de cosificar a un animal y considerarle un objeto que se regala, se añaden problemas propios de las fechas navideñas. ¡Esperamos convencerte con estos 3 argumentos!

Primero: comprar para regalar animales en Navidad

Aquí nos enfrentamos a un error de partida, gastarse un dineral en comprar justo ese cachorro de perro de la raza que está de moda o ese animal que todos quieren tener (hurones, pájaros exóticos, reptiles…) sin pensar por un momento que una casa no es el entorno ideal para que sean felices.

Cuando alguien realmente está convencido que quiere compartir su tiempo con un animal, lo primero que debería pasarse por su cabeza es rescatar a uno de los que han sido abandonados o recogidos vagando por las calles. Pero, por desgracia, esta opción no es la elegida al regalar animales en Navidad.

Segundo: el destinatario del regalo

Sí, porque por muchas campañas de sensibilización que se hagan, todavía muchos adultos deciden que un animal es el regalo perfecto para un niño. Y claro, acompañado con todos sus complementos bien resultones. Esa cestita cuna a juego con el comedero y la decoración de la habitación, juguetes de lo más chic… hasta una enorme lazada al cuello o un collar de lo más llamativo (e incómodo para el animal, por cierto).

Todo el conjunto ayuda a que el pequeño identifique al animal con un juguete y como tal lo trate. Y, por supuesto, acabe cansándose de él porque no le hace caso y fije su atención en los juguetes de verdad.

Tercero: el momento más inoportuno

Probablemente esta sea la razón más convincente para que desistas de la idea de regalar animales en Navidad. Y es que, da igual la especie de animal que hayas elegido, incluso hasta un poco expresivo pez, todos necesitan pasar por un periodo de adaptación cuando llegan a su nuevo hogar.

Y desde luego, un periodo festivo como el navideño, con ajetreo constante, luces, ruidos y gente entrando y saliendo de casa no se parece en nada a la preparación que deberías hacer para recibir a tu nuevo compañero. Por no hablar del tiempo que puedes dejarle solo para salir de compras o a compromisos sociales. Está claro que no es la situación más adecuada para que todos os vayáis conociendo con tranquilidad. Desde luego, para cualquier animal es una vivencia que le aporta más estrés y dificultades de socializar.

Y, por si todos estos argumentos sobre los inconvenientes no te han convencido, date una vuelta por cualquier refugio de acogida de animales, desgraciadamente muchos de ellos llegan allí con la etiqueta de ser regalos de Navidad. En Mascoteros estamos comprometidos con encontrar hogares definitivos a algunos de estos animales abandonados. Y te ayudamos a cuidarla de la forma más saludable, sostenible y divertida.